Llegando al mediodía

vera moreno en ruedas

Perdonad a esta zíngara nómada
que viaja en una misma ciudad
rodando con maletas
molinillos de café azules
y sueños que se enredan en las ramas de los árboles.

Perdonad a esta mujer transeúnte
que añora las raíces de los pájaros
que desconoce la palabra quietud
y su calma se reduce
a una bañera repleta de agua caliente y sal.

Sonreíd a estos rizos rojos
de corazón alegre y despierto
a estas manos que todo lo dibujan
y el aire se lo lleva lejos.

Sonreíd a esta sonrisa sincera
de verbo azul y silencio roto
a esta humana de brújula disléxica
que sueña con ser gata y pantera
en un constante chocolomo.

Vivir,
ser estela y polvo
palabra y luz,
y en una ráfaga
prender el fuego de mi corazón mordido.

Vera Moreno

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