Verano Geronimo

Erase un hombre con dos Volvos.

Era, “per se”, un hombre con dos Volvos y quince màquinas de escribir.
Por si mismo, una Era distinta, en donde el almuerzo se cocina en el asiento copiloto y las ciudades se deshechan por suscircunvalaciones mal construidas.

Erase un hombre que comìa salchichas mientras deducìa el enfoque de unos cuantos alienìgenas que tratan de documentar el comportamiento del ser humano en menos de una hora.

Eramos, entonces, Sandro, yo, dos Volvos y un hombre.

Dàbase, en aquel entonces, una Era en la que la Nada era una canciòn, y las buenas palabras eran hijas de tus dedos.

Erase, verderamente, un enredo, y por ende, una Era en la que la lluvia, ni siquiera la lluvia!, querìa caer.

Lola Fenton

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