Voglio essere un moto rivoluzionario

 

Voglio essere, senza per questo rinunciare ad avere. Voglio, in quanto anima aggregata ad un corpo in movimento.

Voglio essere testimone di un cambiamento che inizi da me per prima.

Voglio essere dio. Voglio parlare d’amore come se fossi cristo, voglio rubargli le parole e sussurrarle agli altri. Domani andrò dal mio vicino a suggerirgli che provi l’amore per lo stesso sesso. E che la curiosità rompa ogni pregiudizio. E rivoluzione sarà ogni persona che suggerisca al proprio compagno di provare la promiscuità sessuale. Perché rivoluzione non sono stanche parole contro il capitale, ma esser cosciente dell’inutilità della famiglia quale istituzione.

Vorrei essere ingravidata da una persona conosciuta da poco perché mio figlio sia figlio di un’idea e non di una famiglia. Perché rivoluzione è capire che la famiglia è un’istituzione del potere, mantenuta nella sua essenza quale forma di controllo. Un potere pastorale, votato al governo delle anime e strategia di controllo.

Vorrei prendere ad esempio il mondo animale a cui appartengo e liberarmi delle norme messe in atto dalle costruzioni culturali che detengono il potere delle nostre menti.

Vorrei abbandonarmi al caldo vento dell’amore, abbandonare l’invidia e la rabbia, provare ad essere libera.

Vorrei poter amare per amore e non per delusione. Insegnare ai miei figli che il loro padre è quello che mi sta al fianco e non quell’uomo che trasporta parte del loro acido nucleico (che contiene informazioni genetiche necessarie alla biosintesi di RNA e proteine).

Voglio essere un moto rivoluzionario.

[Alessandro Ingaria]

Quiero ser un movimiento revolucionario.
Quiero ser, sin embargo renunciar a tener. Yo, como un alma agregan a un cuerpo en movimiento.
Quiero ser testigo de un cambio que comienza con mí primero.
Quiero ser Dios. Quiero hablar sobre el amor como si fuera Cristo, quiero robar sus palabras y le susurró a los otros. Mañana voy a ir a mi vecino quien sugirió que demuestra el amor por el mismo sexo. Y esa curiosidad romper cualquier lesión. Y la revolución será cada persona para sugerir a su pareja para tratar de promiscuidad sexual.
¿Por qué la revolución no se cansa palabras contra el capital, sino ser conscientes de la inutilidad de la familia como institución.
Me gustaría ser impregnado por una persona conocida sólo porque mi hijo es el hijo de una idea y no una familia.
¿Por qué revolución es comprender que la familia es una institución de poder, mantiene en su esencia como una forma de control. Un poder pastoral, que fue votado como el gobierno de las almas y la estrategia de control.
Me gustaría tomar el ejemplo del mundo animal al que pertenezco y deshacerse de las reglas aplicadas por las construcciones culturales que tienen el poder de nuestras mentes.
Me gustaría abandonar el viento cálido de amor, abandona la envidia y la ira, trata de ser libre.
Me gustaría poder amar por amor y no para la decepción. Enseñar a mis hijos que su padre es el que está a mi lado y no el hombre que lleva parte de su ácido nucleico (que contiene la información genética necesaria para la biosíntesis de ARN y proteínas).
Quiero ser un movimiento revolucionario.

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